( Torito)
La historia inolvidable
Mi nombre es Laguna, tiene mucha relación con la infancia que tuve hace bastantes años. Aún era un bebé , mis padres me abandonaron en una barca dentro de un cesto, me pusieron en el agua, era una laguna que seguía a u río llamado Iso , yo notaba que me movía, unas gotas me salpicaron la barca frenó de repente. Oí a una niña cantar, después llamó a sus padres, ellos me levantaron, ví el precioso paisaje, sentí que era un sitio especial, tenía muchos árboles inclinados, que hacían como si el lugar fuera una cabaña en la que no le llovía, el agua era relajante y la hierba parecía fresca. Eran personas muy agradables y amables, La mujer se llamaba María y el hombre Ramiro, la niña tenía una gran sabiduría y era muy dulce, se llamaba Sakira. Después de fijarme en su rostro se dirigían a una pequeña cabaña, dentro había una vieja cocina, unos armarios también viejos y una enorme cama donde dormían todos y, en la que me tumbaron. Me fui haciendo mayor, y ellos seguían siendo mi gran familia. Para alimentarnos pescábamos en el río y cogíamos frutas de los árboles. Era una familia pobre, vivíamos en muy malas condiciones, hasta que un día un policía nos vió y nos buscaron una bonita casa en el campo fuimos una familia feliz. Ahora ya tengo trabajo, y sigo yendo a ese lugar que me causa tanta libertad.
(Avilú)
Hola, me llamo Nerea. Nací en un pequeño pueblo de Galicia llamado Arzúa. Siendo aún muy pequeña mis padres me abandonaron en la orilla de un río llamado Iso, al cual ahora puedo llamar hogar.
Mis padres (las dos nutrias más bonitas del río) me acogieron y alimentaron. Cuando era pequeña les suponía un gran problema porque, entre otras cosas, no entraba en la madriguera y nos tuvimos que marchar a una cueva. Para ellos supuso un gran riesgo porque su antigua madriguera estaba al lado del río pero ahora para llegar hasta él tienen que cruzar un campo y mientras lo hacen pueden atacarles.
Con el tiempo aprendí a pescar y a distinguir las plantas y las frutas, también me ensañaron a coger setas. Pero lo más importante para ellos era que no me adentrara en el bosque que había al lado de nuestra casa.
El tiempo fue pasando, fui creciendo y nunca pensé en adentrarme en el bosque hasta que un día la curiosidad pudo conmigo y a pesar de sus muchas advertencias me adentré en el bosque. Con cada uno de mis pasos el bosque se iba haciendo más tenebroso, la maleza aumentaba y la luz iba disminuyendo.
De repente, sentí un ruido. Me giré para ver que era y me llevé un buen susto al ver que lo que tenía a mis espaldas se parecía a mí. No era la primera vez que veía a un humano, pero nunca estuviera tan cerca de uno.
Se intentó comunicar conmigo pero no lo entendía. Producía un extraño ruido y movía los labios, también hacía gestos con los brazos pero seguía sin entenderlo.
Después me agarró por un brazo mientras decía:
- ¡Venga, vamos, estás helada!, ¡ven conmigo! Mi madre te dará ropa y comida.
Yo seguía sin entenderlo. Me arrastró junto a muchos otros humanos. Intenté escaparme pero no lo conseguí.
Todos me rodearon, unos de ellos (más grandes y fuertes que yo) llegaron y me encerraron en un lugar muy extraño. Era cuadrado, blanco y cálido (nada parecido a mí cueva), con una serie de objetos desconocidos para mí. No se veía el sol pero había una esfera que producía una luz tan clara como la suya.
Estaba muy asustada. Muchos hombres me empezaron a rodear, a frotarme un objeto en los dientes, otro parecido en el pelo, me pusieron unos trozos de tela por todo el cuerpo y siempre hacían ruidos que no entendía.
Pasaron los meses y empecé a comprender algunas cosas pero aquí no estoy a gusto, echo de menos a mis padres, al río y a todos mis amigos. No entiendo por qué me han hecho esto y además me arrepiento mucho de no haber hecho caso a mis padres (¿cómo estarán ellos?, ¿me echaran de menos?, ¿me estarán buscando todavía?). Si no hubiera ido al bosque eso no hubiera pasado.
Sigo sin saber que va a pasar. Espero que pueda volver al río y reunirme con mis padres.
( Ultreia)
ARZÚA- A CORUÑA
13 de Diciembre
Querido Mowgli:
Mowgli te he enviado esta carta porque necesito tu ayuda para sobrevivir aquí, en el río ISO.
Necesito tu ayuda para que me digas cómo es la ley de la selva.
Necesito que me digas como he de hacer para saber cuál es una fruta comestible y no venenosa y cual sí, cómo hacer para saber cuales animales son buenos para mí, que me puedan cuidar y cuáles no, etc.
Necesito que tú me eches una mano para aprenderme la ley de la selva y poder comportarme como es debido.
Te lo estoy pidiendo a ti, porque supongo que sabrás mucho más que yo porque llevas más años en la selva y porque Baloo y Baghera te la abran enseñado.
Ayúdame por favor.
Atentamente Aixú.


